miércoles, 8 de julio de 2009

Efecto mariposa

Resulta curioso el mundo en que vive el propio alumnado. Para que recordemos que en la educación intervenimos todos, que todas las influencias entran en consideración, que como indica el refrán africano que popularizó Jose Antonio Marina, "a un niño lo educa la tribu entera". Cuando para acabar el curso les propuse a mis alumnos-as de Tecnología Aplicada (1º E.S.O.) qué querían construir, ellos no lo dudaron: "como sale en la televisión maestro, un efecto mariposa". Sí como sale en una sección de ese programa de televisión llamado El hormiguero.

Lo que para mí es una máquina de efectos encadenados se había convertido en el efecto mariposa. Aproveché la ocasión para intentar explicarles algo acerca del efecto mariposa, y por qué le habían puesto ese nombre, aunque no creo que tuviera mucho éxito. Este equipo lo interpretó como que una canica podía hacer mover a otra:

Antes de decidirse por este diseño tuvieron que hacer muchas pruebas, lo cual les supuso muy poco tiempo para la decoración final.

Debo confesar que éste ha sido uno de los proyectos que más me ha costado realizar con ellos este año. Este equipo buscó que tras recorridos diferentes dos canicas llegaran a la vez a la zona central y chocaran.

Realmente no les dió tiempo a acabar este proyecto al ser muy complicado, debí orientarles mejor.


En las condiciones de construcción se les pedía que al menos tuvieran tres de cuatro efectos posibles que estuvimos analizando: un temporizador, una rampa, un balancín y un trinquete. Este equipo decidió dividir la tarea y cada uno de sus miembros, 4 en total, se dedicaron a uno de los efectos que se les exigía, aunque todos se ayudaron entre sí.

Aunque se trajeron de su casa un dominó, les faltaron piezas.

El rediseño que un compañero de 4º E.S.O., en el taller los últimos días del curso, hizo del proyecto les sirvió para verlo funcionar al sustituir el dominó por un recorrido en pendiente para la canica.


Una vista trasera del proyecto "mejorado".

Un vídeo de este proyecto viéndolo funcionar ayuda a ver las dificultades que tiene este tipo de construcciones:





Este equipo fue uno de los que con más dificultades se encontraron para lograr cohesionarse entre ellos, sin embargo el resultado que les salió fue, para mi gusto, el mejor:

Se ven muy claros su temporizador, el trinquete o gatillo y la rampa final.

Me encantó la exactitud de su funcionamiento.




Aunque quedan dos proyectos más, en un caso decidieron llevárselo el último día de clase y aún no le había hecho la foto y en el otro quedará para despiezarlo el próximo curso porque tampoco le hice la foto al acabarlo el último día.

Aunque no me sienta especialmente a gusto con los proyectos realizados creo que es justo reconocer algunas puntualizaciones:

- Es un proyecto que ha tenido motivación, especialmente al inicio.

- Han sabido analizar los efectos y han decidido conjuntamente cómo intercalarlos.

- Este tipo de proyecto se presta mucho a que compañeros-as de otros cursos superiores les ayuden, lo cual lo veo muy interesante.

- Podrían servir de estímulo para plantearme mejores retos en el futuro, y a ellos para adquirir mayor precisión en los ajustes mecánico de futuros proyectos.

En definitiva, que no descarto repetirlo para ir mejorándolo.

lunes, 6 de julio de 2009

Los niños se enseñan a sí mismos


Desde hace ya algún tiempo procuro, como profesor y educador de mi alumnado, crear en mis clases la estructura más flexible y motivadora que pueda para conseguir que ellos mismos logren enseñarse. Busco que se ayuden y aprendan entre ellos, siendo mi papel el de un orientador y facilitador de lo que quiero que aprendan, así como evaluar (o mejor dicho co-evaluar) las transformaciones y logros que se producen en esos niños y niñas. En otra entrada hablaré acerca de qué estrategias estoy utilizando, ahora me gustaría comentar un experimento relacionado con el tema que el profesor Sugata Mitra llevó a cabo en la India.

Básicamente él dejó un ordenador puesto en una de las zonas más pobres de la India y esperó a ver cómo reaccionaban los niños-as de la zona. El experimento se conoce como el agujero en la pared o Hole in the Wall.

Imagen extraída del blog del Profesor Sumatra Mitra.

Observando que los chicos aprendían a navegar sin intervención ni guía, básicamente atraídos por su propia curiosidad y ayudándose entre ellos, plantea una hipótesis:

"The acquisition of basic computing skills by any set of children can be achieved through incidental learning provided the learners are given access to a suitable computing facility, with entertaining and motivating content and some minimal (human) guidance."


Lo cual le lleva a considerar que un grupo de niños puede autorregularse para aprender y a parti de ahí llega al concepto de una Educación Mínimamente Invasiva, definida como:

"Minimally Invasive Education is defined as a pedagogic method that uses the learning environment to generate an adequate level of motivation to induce learning in groups of children, with minimal, or no, intervention by a teacher."

Pero todo esto lo pueden oír directamente de él en este vídeo suyo de una conferencia que también está subtitulado.





No dejo de reírme socarronamente con la mención de la cita de Arthur C. Clarke, "un profesor que puede ser sustituido por una máquina, debe ser sustituido", y no dejo de estar de acuerdo. ¡Hagamos algo para evitarlo!

martes, 16 de junio de 2009

Cambiando vidas

Hace algún tiempo un compañero me contó que nuestro trabajo estaba totalmente infravalorado por la sociedad. No piensan que enseñar y educar a 30 niños a la vez cada hora durante toda una vida es algo muy difícil, solamente que tenemos muchas vacaciones, que tenemos unos horarios magníficos, que da igual lo que hagamos puesto que siempre a fin de mes llega nuestro sueldo,... Realmente a veces no dejo de estar de acuerdo. Él continuaba luego diciendo que precisamente tras las vacaciones era la única época donde echaban de menos a la escuela y valoraban "a los pobres maestros", precisamente porque tras ese tiempo juntos, "no podían soportar ni a sus propios hijos".

Generalizar trae inevitablemente errores, y por eso quiero escribir una carta que aparece en el último manuscrito de Albert Camus, El primer Hombre:

"Querido Señor Germain: Esperé a que se apagara un poco el ruido de todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiera sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece al menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que su esfuerzo, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continua siempre vivo en uno de sus pequeños escolares, que pese a los años no ha dejado de ser su alumno agradecido. Lo abrazo con todas mis fuerzas. "

Esta carta dirigida a su maestro Louis Germain del colegio de Argel, fue escrita tras haber recibido el Premio Nóbel de Literatura en 1957. Por ello ante el desanimo que a veces tenemos debemos recordar que Albert Camus sí llegó a valorar nuestro trabajo.

En muchas ocasiones he oído la comparación entre el trabajo de profesor y el de un médico. Personalmente, y sin entrar en otras disquisiciones, valoro mucho a la profesión médica, ¡caramba, son personas que salvan vidas! Sin embargo creo más necesaria e importante nuestra labor; con disculpas a todos los médicos y médicas, alguna hay amiga mía, ellos salvan vidas pero nosotros podemos modelarlas, cambiarlas, transformarlas,... Ya en otra entrada valoré la importancia del trabajo de enseñar y educar. Ahora, no dudo que un médico en el momento adecuado y con los medios necesarios hubiera podido salvar la vida de Camus tras su accidente pero tampoco olvido que fue su maestro Germain quien cambió definitivamente su vida.