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miércoles, 15 de julio de 2009

Segregación escolar


En otras entradas ya he hablado de la inclusión, de la necesidad, la obligatoriedad profesional y moral de atender a todo el alumnado. Por ello tras leer el editorial de la revista Cuadernos de Pedagogía de julio (nº 392) no dejo de pensar en cuánto nos queda por avanzar.

Todos somos diferentes
Pero podemos aprender lo mismo, con ayudas diversas.

Un estudio reciente acerca de la equidad en Cataluña ya hablaba de los problemas de la segregación escolar. Por otro lado, si Finlandia, por su puntuación en PISA, nos sirve como modelo, podemos indicar que efectivamente Finlandia tiene un sistema escolar comprensivo desde 1968. Tal y como informan en otro artículo anterior de la revista, un sistema escolar con la finalidad de dar una educación de calidad a todo el mundo, donde:

"No hay selección en ninguna de sus etapas. Todos los alumnos aprenden en las mismas aulas, sin separación por niveles de aprendizaje."

En el editorial de Cuadernos de Pedagogía, escrito por su director Jaume Carbonell, se habla de diferentes prácticas de segregación y exclusión escolar. Se menciona así que existen colegios subvencionados que practican la segregación por sexos, cómo algunos centros concertados no escolarizan a la población inmigrante y seleccionan su alumnado, cómo diversos centros, tanto públicos como privados, utilizan los itinerarios según el rendimiento como una forma sutil de segregación, o cómo algunas administraciones recortan los recursos necesarios de compensatoria, aulas de enlace,...

Recordemos la actual ley de la educación, la LOE, donde dice en su artículo primero habla de los principios de la educación y menciona "La calidad de la educación para todo el alumnado independientemente de sus condiciones y circunstancias" (apartado a) y "La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades, la inclusión educativa y la no discriminación y actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que deriven de discapacidad" (apartado b). Estos detalles normativos por sí solo ya bastarían para replantearse algunas de las prácticas que Jaume Carbonell indica, pero además me parece sumamente importante considerar que nuestros jovenes van a vivir en mundo muy diverso, enseñémosles cómo vivir en éste desde la escuela. Acaso la sociedad del mañana no va a tener inmigrantes, van a estar diferenciados los sitios donde van los hombres de donde van las mujeres, acaso nunca van a ver a un síndrome de Down, a un sordo, a un ciego,... en la calle o trabajando como otra persona,... ¡Qué mejor forma de enseñarles a convivir con esa diversidad que vivenciarla ya desde la escuela!

martes, 5 de mayo de 2009

Equidad, excelencia y eficiencia educativa...

Me han llegado algunas de las conclusiones del informe "Equitat, excel lència i eficiència educativa a Catalunya. Una anàlisi comparada" cuyos autores son Ferran Ferrer (director), José Luis Castel y Òscar Valiente y ha sido publicado por la fundación Jaume Bofill.


Este informe se realiza con los datos del informe PISA de 2006, centrándose en Cataluña. La verdad es que algunas de las conclusiones a las que llega no dejan de ser sorprendentes. Según se indica en El País el 30 de Octubre de 2008:

"El informe concluye que agrupar alumnos por su capacidad 'parece influir negativamente en los resultados'. "

Y más adelante:

"Crear grupos por niveles desafía a la escuela basada en el "modelo comprensivo", es decir, aquella en la que todos los alumnos deben tener las mismas condiciones de escolarización sin mirar sus capacidades."

Es decir, dentro de la dicotomía una escuela para todos (equidad) y de calidad (excelencia), precisamente, el separar al alumnado por niveles no es la mejor de las prácticas. Pero entonces, ¿dónde están los partidarios de los agrupamientos flexibles? ¿por qué la diversificación se ha ampliado incluyendo tercero de la ESO? El auge de centros bilingües en algunas de sus líneas, ¿no crea también una cierta separación por niveles?

Esto llama aún más la atención especialmente si consideramos, como dice El periódico, que Cataluña es la comunidad que más practica la segregación escolar en alguna de las materias o en todas.

Evidentemente el debate entre agrupamientos heterogéneos y agrupamientos homogéneos ya viene de lejos y ahondar más me parece superfluo. En mi experiencia la diversidad en el grupo clase me ha propiciado tener equipos que han aprendido más entre sí, se ha conseguido (no sin esfuerzo) comportamientos prosociales mucho más asumidos y el clima general (convivencia, satisfacción, estudio,...) ha sido bastante positivo.

Por otro lado, coincido en que es más cómodo dar clase a grupos muy homogéneos que a grupos heterogéneos, por eso, para poder atender la diversidad de manera adecuada es necesario una preparación "extra". Hay que cambiar la manera de enfocar la educación cuando te enfrentas a una clase de treinta individualidades.

Aún hoy día algunos docentes indican que con adolescentes no funciona el que todos deban aprender lo mismo, incluso muy buenos profesionales que conozco apuestan por los "talleres prelaborales" cuanto antes para atender mejor a los que sí quieren estudiar. No soy nada inflexible y posiblemente todas las posturas tengan parte de razón, aunque creo que la sociedad nos paga para que intentemos siempre que TODOS estén en la misma escuela, no para enseñar solamente a quienes quieren aprender. En otras ocasiones he hablado de para qué debe servir la escuela en mi opinión, pero recuerdo a un compañero que de forma irónica decía: "quienes quieren aprender lo hacen incluso a pesar mío y quienes no quieren no lo consigo aunque lo pretenda por tanto, creo que hoy día no hago nada en las clases".

Por mi lado pienso que al fin y al cabo, si PISA sirve de algo, siempre podemos ver que en Finlandia la escuela es totalmente comprensiva. Por tanto es posible atender a la diversidad: en Finlandia también existen minorías, niños y niñas que no quieren estudiar, problemas económicos y sociales,... aunque sea una sociedad muy diferente a la nuestra. Más que no hacer nada frente a la diversidad de mi alumnado o quejarme sin ver soluciones que pueda aplicar, yo opto por preguntarme ¿cómo atiendo yo a la diversidad en mis clases? ¿Qué resultados me está dando? ¿Existen otras opciones? ¿Podría yo probar alguna de estas novedades? ¿Cómo comprobaría lo que estoy haciendo? ¿Podría hacerse de forma cotidiana y repetiría los mismo resultados? Háganlo, la satisfacción que entra después compensa el sacrificio.

sábado, 10 de enero de 2009

Recursos en educación

En "El economista camuflado" de Tim Harford aparece la siguiente historia:

"Pocos días después de haber llegado a Camerún visité uno de los colegios privados más prestigiosos de ese país (...) A primera vista la bibioteca era muy impresionante (...) Su diseño era muy atrevido (...) tiene un techo que se parece a un gigantesco libro abierto (...) Cuando en Camerún llueve lo hace cinco meses enteros y con tanta fuerza que hasta los canales de desagüe más grandes se desbordan rápidamente. Cuando una lluvia de este tipo se topa con un techo que no posee demasiados canalones sino que él mismo es, esencialmente, un canalón que desagua hacia el techo plano del hall de la entrada, entonces te das cuenta de que es el momento de cubrir con un plástico tu colección de libros. La única razón por la cual todavía existían los libros del colegio era porque nunca habían estado ni siquiera cerca del nuevo edificio. (...)
Esto es una escandalosa dilapidación de los recursos. En lugar de construir la biblioteca, el colegio podría haber comprado cuarenta mil buenos libros u ordenadores con acc
eso a internet o podría haber otorgado becas escolares para los niños pobres. (...) Esto, dejando al margen el hecho de que el colegio no necesitaba con carácter prioritario una nueva biblioteca, pues la antigua funcionaba perfectamente bien y podía alojar con facilidad tres veces más libros de los que la escuela poseía y era a prueba de agua." (pág. 302-304)

Este hecho me recuerda una frase que he oído muchas veces: "en educación necesitamos más recursos". Pienso que si por recursos fuera habría países que tendrían una educación excelente, pero según el informe PISA del 2006, esta correlación no es exacta. En el gráfico de la página 66, reproducido abajo en chiquito, y más grande aquí, aparece el rendimiento de los alumnos en ciencias frente al gasto por alumno en los países donde se hizo el estudio ese año.



Cito textualmente las conclusiones a las que llega:

"(...) Según aumenta el gasto por alumno en las instituciones educativas, también lo hace el promedio de rendimiento de un país. Sin embargo, el gasto por alumno explica solo un 19 % de la variación en el promedio de rendimiento entre países.
(...)
El gasto por alumno hasta los 15 años en la República Checa y Nueva Zelanda es un 41 % y un 57 %, respectivamente, del gasto de Estados Unidos, pero mientras que tanto la República Checa como Nueva Zelanda se encuentran entre los mejores ejecutantes de PISA, Estados Unidos tiene un rendimiento por debajo de la media de la OCDE.
(...)
En resumen, los resultados sugieren que, aunque el gasto en instituciones educativas es un prerrequisito importante para proporcionar educación de alta calidad, no es suficiente por sí mismo para conseguir buenos resultados."
(pág. 77)

Por otro lado recuerdo una anécdota que oí en la radio acerca de los recursos y la violencia de género. Decían, entonces, que se pedían también muchos más recursos para disminuir el fenómeno, sin embargo llegaban a citar a la esposa a la misma hora y en la misma comisaría que el marido para que ella ratificara la denuncia contra éste. No son necesarios más recursos para entender que había que citarlos en momentos diferentes, simplemente comprender mejor el asunto. Una vez que la sociedad estaba más concienciada y conocía más el fenómeno, los recursos se emplearon de forma más eficiente, por ejemplo en la creación de viviendas de acogida para las mujeres que denunciaban y así no tenían que volver después a la misma vivienda.

No creo que sea comparable este hecho al de la educación en España, pero la práctica de solicitar indiscriminadamente recursos, sin comprender bien los problemas educativos, desde luego que no llega a resolver los problemas educativos actuales. He conocido centros que, luchando contra el absentismo, han solicitado (y pagado) a trabajadores sociales para que visiten a las familias conminándoles a que sus hijos vallan a la escuela. Cuando lo consiguen, el retraso escolar que presentan, su baja socialización y la poca flexibilidad de la escuela para con el alumnado, acaba con éste siendo expulsado. ¿De verdad ha sido eficiente emplear ese recurso? ¿Acaso nos sorprendió que volviera con un atraso y con problemas de socialización? Ya que hemos gastado tiempo y dinero en hacer que un niño-a vuelva a las clases, ¿no podíamos haber hecho algo más?

En otras ocasiones se han pedido grandes equipamientos informáticos y técnicos excusándose en las grandes ventajas que supondrán su uso: aulas multimedias completamente equipadas, agendas electrónicas para los profesores y así controlar las faltas del alumnado más directamente, portátiles para que los alumnos trabajen más motivados,... Todo eso puede suponer mejoras, y no dudo que lo hayan hecho en muchos sitios, pero he conocido otros donde las aulas multimedias se han mantenido cerradas para que el alumnado no la estropeara, las agendas han servido como regalo para los hijos y los ordenadores se empleaban, casi exclusivamente, para que los alumnos vean la página web de su equipo de fútbol.

Incluso sé de un instituto que solicitó más profesores para que entren varios en las clases "complicadas", al final, y pensando que el alumnado estaría mejor atendido con dos profesores que con solo uno lograron ajustar los horarios de esa manera. El resultado fue que los dos profesores que entraban en el aula acabaron rotando, es decir, un día entraba uno y otro día era otro quien impartía la clase. ¿Dónde se perdió la finalidad inicial de atender mejor al alumnado?

No quiero acabar esta entrada dejando ese regusto amargo acerca del fracaso de las propuestas que he escrito en los párrafos anteriores, creo sinceramente que todas ellas son válidas y hasta necesarias. Simplemente indico que considero que todo recurso que se solicita debe hacerse tras un conocimiento profundo, válido y adecuado para resolver un problema concreto: motivación, socialización, absentismo, rendimiento académico,... y por supuesto evaluar la idoneidad de la propuesta empleada para determinar su validez. Optimizando nuestros recursos, ¿no iría la educación mucho mejor?