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martes, 18 de diciembre de 2012

¿Por qué nuestros estudiantes olvidan la lección?


Hace algún tiempo leí en un periódico que una chica rusa quería demandar a una empresa porque haciendo caso del navegador de su coche había girado a la izquierda y se había empotrado en una comisaría de policía en Moscú. La anécdota, que a parte de pensar en lo cuadriculados de algunas mentes, me recordó una frase muy relacionada con la pedagogía que ya había leído y que se atribuye a Clayton: "Es bueno conocerla, pero debemos advertir que el mapa no hace al camino".


Cuento esta anécdota porque el otro día, hablando con una compañera, me indicaba que los estudiantes de cierta clase nunca recordaban lo que se había dado pasado un tiempo. "Mi asignatura [Lengua, aunque para el caso puede ser cualquiera] se va construyendo sobre los conocimientos que se van dando, si no los recuerdan no puedo avanzar." Debido a la honesta preocupación de la compañera varios de nosotros les dimos consejos tras lo que ella respondió: "A mí todo eso me suena a dar clase más por intuición que otra cosa".



Ahora bien, qué nos dicen los estudios sobre la memoria. La memoria, entendida como capacidad de adquirir, almacenar y recuperar información, está íntimamente relacionada con el aprendizaje. La memoria a largo plazo, que es la que pretendemos los docentes, presenta una organización de la información bien estructurada. Según los estudios de Bartlett, el ser humano interpreta la información según sus conocimientos previos y así produce sus recuerdos, que no son más que la mielización de las conexiones neuronales que se dan en el cerebro (con un papel importante del hipocampo). El reforzamiento de esas conexiones neuronales está muy influido por el contexto emocional.

La memoria implícita o procedimental se adquiere a través de la práctica reiterada; la memoria explícita o declarativa la podemos subdividir en episódica, asociada a un espacio y un tiempo concreto, que representa nuestras experiencias vividas y es la memoria a largo plazo que más fácil se accede. Por otro lado tenemos la memoria semántica, que trata los conceptos del mundo externo y sus relaciones y posee una capacidad inferencial de manera que es capaz de manejar y generar nueva información.  En todos los casos se considera que la atención es esencial a la hora de conseguir una memoria a largo plazo.  Todo nuevo aprendizaje es por definición dinámico, por lo cual es susceptible de ser revisado y reajustado, por ello se dice que es un proceso inacabado y en espiral.

Conociendo ahora la teoría, el mapa, ¿por qué esos alumnos-as no recuerdan bien lo que se les enseñó?

- ¿Prestaban atención cuando se les daba la nueva información que debían procesar?

- ¿Algún aprendizaje anterior de ellos influía negativamente en la asimilación de esa información nueva? ¿Se analizaron bien sus conceptos e ideas previas?

- ¿El contexto emocional, cuando se les dio la información, era interesante, nueva, emotiva?

- ¿Se fomentó la memoria episódica incidiendo en actividades como escribir, verbalizar, dibujar,... (es decir se trabajaron las inteligencias múltiples)?

- ¿Se les ha dado una reforzamiento adecuado a la información que debían procesar? ¿Ha existido una realimentación adecuada? ¿Han practicado de manera suficiente?

Estoy convencido de que la respuestas a esas preguntas pueden incidir en mejorar la presentación de esas ideas, de la nueva información que deben adquirir nuestros estudiantes.  Deben incidir en que, ante fracasos, podamos crear nuevas actividades, nuevos momentos de aprendizaje, surgidos de esa reflexión serena que debemos hacer tras una clase.

Como decía Clayton, el mapa no representa cada árbol concreto que se encuentra en el bosque, pero sí ayuda a movernos por él. Confío en que esta entrada sirva a mi compañera (y a cualquier otro docente) para ir mejorando su práctica diaria como yo mismo intento cada día.


martes, 31 de julio de 2012

Sir Ken Robinson

Desde ya hace mucho tiempo, no dejo de seguir por todos los medios que puedo a Sir Ken Robinson



He leído algunos de sus libros como "El elemento: cómo encontrar tu pasión puede cambiarlo todo" o "Fuera de nuestras mentes: aprende a ser creativo", he leído sus tweets en y sigo su blog oficial. E incluso ya previamente escribí acerca de él en este blog.

Me gustaría que sirviera esta entrada, como homenaje a las muchas horas que he visto y deleitado escuchando sus entradas, sus reflexiones, sus ideas que tanto me han gustado. Me gustaría así compartir con vosotros y vosotras esas ideas que tanto me han gustado sin ánimo de ser exhaustivo con ellas.

Una conferencia que es su clásico de 2006: "Las escuelas matan la creatividad" con  la historia de una niña de seis años que mientras dibujaba, la maestra fascinada se dirigió a ella y le preguntó: "¿Qué estás dibujando? y la niña dijo " Estoy haciendo un dibujo de Dios" , la maestra dijo " ¡ Pero nadie sabe exactamente cómo es Dios!", la niña dijo: " Lo sabrán en un minuto".



¿De dónde viene el actual sistema educativo y por qué ese afán de cambiarlo?  Las escuelas como fábricas.



Con las siete mentiras de nuestro sistema educativo:

Primera mentira: si te esfuerzas en el cole, de mayor tendrás un buen trabajo.  
Segunda mentira: todos los que suspenden son tontos
Tercera mentira: se debe clasificar a los niños por edades.
Cuarta mentira: el cole desarrolla la inteligencia de forma integral.
Quinta mentira: hay una epidemia de falta de atención
Sexta mentira:la solución es exigir menos a los alumnos
Séptima mentira:la inteligencia se mide con un test.

E infinidad de frases de Sir Ken Robinson que me hacen disfrutar y repensar en mi como parte del sistema educativo que, al cabo de sus vida, aspira a influir en unas 3000 vidas del futuro.

"No permitas que te roben las ideas, regálalas"
"El modelo de educación pública ha causado el caos en la vida de muchas personas." 
"Los niños crecen en un sistema educativo, durante 10 años, en el que saben que hay una respuesta distinta, pero no se les permite utilizarla. No se puede mirar a los compañeros, ni copiarles, algo que fuera de la escuela se conoce como colaboración”
"La creatividad es ahora tan importante en las escuelas como la literatura"
"Los niños de ahora harán trabajos que aún no están inventados. Para que las economías prosperen necesitamos niños que piensen de forma creativa y entiendan los valores culturales."
"Cada persona aprende de forma diferente, por eso es importante la forma de enseñar."
"Necesitamos profesores que no sólo sean capaces de enseñar cosas sino que dejen a los niños espacios para cultivar su talento."

Una última charla con la idea de que debemos desencantarnos:

 

¿Serás tú el profesor de música del futuro Paul McCartney o Elvis Presley, que odiaron la música en el colegio?Escucha a Sir Ken Robinson para intentar que, al menos, no nos suceda a nosotros.


jueves, 19 de julio de 2012

Transformar la Educación


Bajo la pregunta ¿Es posible transformar la Educación? que surgió en el primer evento TED organizado por Telefónica el pasado 20 de junio en Madrid, la  Fundación Telefónica de Innovación Educativa presenta un premio dirigido a buscar a docentes que sean referentes para el resto al usar las TIC de una manera ejemplar dentro del aula. Tal y como el presentador del premio, Pablo Gonzalo indica:

"Son profesores que realizan experiencias prácticas que demuestren que la utilización de la tecnología da lugar a una ganancia real del aprendizaje."

Pero además deben responder a tres preguntas:

  1. Poder mostrar tu trabajo al resto del mundo estés donde estés.
  2. Puedes conectarte al conocimiento de otros profesores innovadores, incluso preguntándoles y accediendo a ellos mismos.
  3. Ser protagonistas de esa transformación, deben ser referentes de otros docentes.


La fundación Telefónica, con este premio, pretende ayudar a estas cuestiones. El vídeo de la presentación del premio está aquí:

¿Os animáis a presentaros? ¿Y a conocer experiencias enriquecedoras?


martes, 1 de noviembre de 2011

¿Qué debe saber un buen docente?

Hace poco tiempo, una compañera me preguntó ¿cómo sabía ella si era buena docente? Si lo estaba haciendo bien ahora. Este hecho me llevó a pensar en las Competencias de un Docente,,competencias entendidas como la capacidad para amoldarse a distintos contextos y situaciones resolviendo problemas cotidianos.


No me considero un buen docente pero sí alguien que le gustaría serlo, por eso esa pregunta me hizo reflexionar acerca de qué docentes me gustaron tener a mí y en qué docente me gustaría convertirme. Aquí comparto algunas de las conclusiones:

1.- Es muy poco importante el dominio de la materia o asignatura: a lo largo de mi vida profesional he tenido que enseñar Alternativa a la Religión, Matemáticas, Ciencias Naturales, Plástica, Física, Química, Biología y Geología (de un tercero de la ESO) y Física y química (de otro 3º de la ESO), Informática, TIC,... incluso las de mi especialidad: Electrotecnia, Tecnologías, Tecnología Aplicada, Tecnología Industrial I y II, Módulo 0 del PCPI o Preparación para la prueba de acceso a ciclo formativo de Grado Superior (modalidad B y C). Os puedo asegurar de lejos que no domino tantas materias, incluso me ofrecieron el dar francés, que ya sí rechazé en su momento: En ninguno de esos casos he obtenido unos resultados bajos o he sido valorado negativamente. Por eso pienso que un buen profesor conoce al menos algo de su materia aunque es más importante ponerle ganas por aprenderla bien (con sus fundamentos y su hermenéutica) junto a su alumnado que dominarla de cabo a rabo. Mi mejor profesor del Instituto fue José Manuel ("el individuo") que me enseñó Física y desde el principio nos decía que él realmente era químico y de física sabía mucho menos; puedo decir que con el paso del tiempo fue quien mejor enseñaba esa materia aunque no la dominara tanto.

2.- El entusiasmo, la ilusión y las ganas que tiene de enseñar me parecen sumamente más importantes que el mero dominio de su materia. Éstas se transmiten, aún cuando no abramos la boca (ya sabéis, "es imposible no comunicar") y son el inicio de la motivación del alumnado. ¿Por qué algunos estudiantes van tan bien en algunas materias y con determinados profesores? ¿Por qué se motivan más con ellos? Si la motivación solamente viniera de fuera, entonces nada podríamos hacer pero no parece que sea así el caso.

3.- Un buen docente conoce a su alumnado, habla con ellos, no simplemente de su materia; sabe qué músicas les gusta, cuántos hermanos-as tiene, cómo es su familia, qué hizo el pasado fin de semana,... y no por leerlo en un informe o por decírselo la Orientadora o el Orientador, la tutora o el tutor,... sino porque el mismo estudiante se lo ha dicho cuando, ya se ha ganado la confianza necesaria. Un buen docente se preocupa de formar personas integrales y para ello las debe conocer (como antes he dicho, "para enseñar latín a John, tan importante es conocer a John como saber latín).

4.- Un buen docente gestiona bien el aula, con sus variados momentos y la diversidad de alumnado al que atiende. No creo posible ser un buen maestro aquél que es capaz de enseñar Matemáticas a Einstein, pero fracasa cuando se la explica a un hiperactivo, y a un TGD, y a un alumno-a con padres encarcelados, y a un estudiante que tiene un nivel muy inferior al que debiera,... ¡¡caramba, pero si Einstein aprobaría matemáticas con cualquier profesor!! Como me dijeron en cierta ocasión, "hay alumnos que aprenden a pesar del profesor."

5.- Por último y para mí esencial, ya desde niño consideraba que un profesor subía muchísimos escalones cuando era consciente de sus limitaciones, veo muy necesario que un docente sepa aprender cada vez más tras su práctica. Al aprobar las oposiciones y ser profesor-a, al tener un puesto fijo, en ese momento es cuando se empieza a aprender a SER MAESTRO, no como he oído en más de una ocasión: "Yo ya he estudiado todo lo que tenía que aprender, ahora me toca vivir". Cada curso me planteo un nuevo reto, cuando tengo en mi clase alumnos-as complicadas los veo como posibilidades de aprender a ser mejor docente, cuando encuentro dificultades que soportar (por ejemplo tener un taller hecho un desastre) veo más las opciones que me ofrece (lo puedo poner más a mi gusto) y aprender de ello (¿cómo es mi taller ideal en este espacio/con estas condiciones/con estos compañeros-as/...?)

A día de hoy soy un docente que deja que sean mis estudiantes en grupos quienes decidan el proyecto a realizar (no podéis imaginar lo que me han obligado a esforzarme y lo bonito que es tener en una clase cinco soluciones diferentes a un mismo problema a construir), al tenerlos mucho tiempo en Grupos Cooperativos heterogéneos logro encontrar momentos de observación donde puedo aprender mejor cómo son, cuáles son sus fortalezas y debilidades,... Me gustan los recreos porque puedo hablar con algunos de ellos-as de manera más tranquila, conocerlos y saber qué música escuchan hoy día, qué valores viven,... Pero sobretodo soy un docente que quiere ser mejor profesor, tener un 100% de aprobados en clase siempre y formar a personas preparadas para la vida futura,... y soy consciente de que para eso aún tengo mucho que aprender.

¿Qué es para ti un buen docente?

sábado, 28 de mayo de 2011

Esos locos y buenos docentes


Estas vacaciones pasadas he recibido un correo de un amigo, también docente como yo, que me gustaría compartir con todos vosotros. Habla, en esencia, de unos locos a los que les gusta su trabajo:


"Esos locos que enseñan. Yo los conozco.

Los he visto muchas veces. Son raros.

Algunos salen temprano por la mañana y están en el cole una hora antes,
otros recorren todos los días más de 100 Km de ida y otros tantos de vuelta.

Están locos.

En verano les dan vacaciones, pero no desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el curso siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, a veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión.

Yo los he visto, no están bien de la cabeza.

Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra.
Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su casa. Son mujeres y hombres, casados, solteros,...de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos ciudadanos competentes.

Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza.

Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero les han recortado el sueldo y siguen trabajando incluso más que antes, algunos no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que los discutan y les quiten autoridad, ellos siguen hacía adelante.
Están mal; por las tardes quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para reciclarse. Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan.

Están mal de la cabeza, yo los he visto.

Dicen de algunos que fueron muy importantes,
que siempre tienen palabras de aliento;
dicen sólo que son MAESTROS y
que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.


¿Os veis reflejado/a en algún momento?"


La ilusión, las ganas, la alegría se transmite a nuestros estudiantes. Como ya dijo el famoso psiquiatra Dr. Sarró: "Sí, todo lo que usted quiera, pero cuando yo receto Trofanil curo más que usted." Igual que en la clase médica destacan esos "médicos placebos" también en nuestra profesión existen "maestros placebos". ¿Somos uno de esos? Para saberlo no olvides la "prueba del algodón" y para mejorar, lee con atención esto.

Ya, en el Informe acerca de la Profesión Docente elaborado por la Unión Europea en 2008, Paul Holdsworth, indicó el importante papel que tenemos los profesores en el rendimiento de nuestro alumnado, de la importancia de ser un "buen maestro", como queda reflejado en esta gráfica:



Si a dos estudiantes con un mismo nivel a los 8 años le dejas a uno con un maestro bueno y al otro con uno poco preparado, al cabo de sólo 3 años, sus niveles respectivos se llegan a diferenciar en un 53%. Algo demoledor como para no querer mejorar; convirtámonos en esos "maestros placebos".

jueves, 2 de septiembre de 2010

Planificar un nuevo curso

Como cada año, al inicio del curso debemos planificar qué vamos a realizar durante todo el curso con nuestros estudiantes. Este proceso, que queda recogido en la programación del departamento, debería servir para mejorar nuestro trabajo, pero, ¿realmente sirve para esto?


En múltiples ocasiones y en diferentes departamentos, he visto la programación de cada curso exactamente igual a la del curso pasado. También me ha parecido gracioso ver unas programaciones perfectamente hechas que, al profesor que la pide, se le dice claramente que solamente da tiempo a dar los cinco primeros temas, que el resto está ahí puesto o si alguna vez efectivamente da tiempo.

Desde hace ya algún tiempo vengo pensando que el momento idóneo para hacer la programación no es precisamente al inicio del curso sino más bien tras la reflexión, análisis y evaluación que, en general, todos los docentes hacemos al finalizar el curso escolar. Se aprovecha así todo el conocimiento, a vece implícito y no muy consciente, que vamos generando a lo largo de todo un curso académico para poder pensar mejor qué hacer con nuestro alumnado el siguiente curso.

Se trata de probar nuevas y buenas experiencias no de repetir cada curso lo mismo aún sabiendo de la falacia de esa programación. Me gusta bastante una cita de A. Einstein que dice:

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".

Por eso mismo, porque creo positivamente que puedo mejorar los resultados que obtuve el curso pasado con mi alumnado, porque creo que actuando así aprendo más además de mejorar como profesor, y también porque me divierto más con mi trabajo desde esta óptica, intento siempre ir cambiando la programación y mejorarla.

La decisión entre cambiar o repetir marca sin lugar a dudas un antes y un después como docente. No olvido tampoco otra frase de Einstein:


"Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados."

¿Piensas repetir otro curso igual o crees que puedes probar algo para mejorar?

viernes, 26 de marzo de 2010

DIVERSIRED

Pocas veces he asistido a un encuentro de formación tan emotivo como el acaecido el pasado 14 de marzo llamado DiversiRed. Allí fui invitado por el CEP de Alcalá de nuevo para hablar de la escuela inclusiva y de cómo el aprendizaje cooperativo representa una de las maneras de educar que tiene en cuenta la diversidad.

Era este año la séptima edición y aunque comprendía tres días, no pude asistir todos ellos pero no he dudado en bajarme más información de estos encuentros en este enlace (ojo son 70 Mb de pdf). Podría no obstante describir la última jornada como algo emotivo, sensibilizador, esperanzador y muy ilusionante. Más que un curso al que estoy acostumbrado era una charla entre amigos y compañeros que tratan un tema en común, cómo atender a esos alumnos "especiales" (¿quién no lo es?) dentro de una escuela inclusiva.

Para mi charla, en aquella ocasión me ayude de mis palabras con esta presentación, pero creo que éstas se quedan muy cortas comparadas con el ánimo y el aliento del encuentro. Desde que acabó espero poder asistir el año próximo todos los días.



miércoles, 2 de diciembre de 2009

Aprendizaje Cooperativo

En alguna ocasión me han preguntado acerca del aprendizaje cooperativo, y de hecho ya en otra entrada estuve hablando de él. No creo en los fanatismos ni entiendo que nadie deba ser un fanático de una u otra manera de enseñar. Antes de comentar acerca de la metodología docente sí me gusta considerar que la escuela debe servir para muchas cosas además de para formar a personas. Debe servir para enseñarles a vivir en sociedad, para ser más felices, para que puedan utilizar sus conocimientos de manera adecuada a la sociedad,...

Cuando alguien me pregunta porqué utilizar el aprendizaje cooperativo siempre respondo que debes usar estrategias que te permitan enseñar y formar al alumnado tal y como debemos hacerlo. Yo procuro mejorar la equidad en mis clases, enseñarles a comunicarse entre ellos, a resolver sus conflictos, a que tengan un espíritu crítico, a que sean responsables, a que se conozcan mejor a sí mismos y a conocerlos mejor, a que sean autónomos,... a que sean mejores personas y estén más preparadas para su vida futura. Por eso cada año, cada curso escolar, cada trimestre, pongo a prueba mi modelo educativo, mi forma de enseñar.

Cuando hace poco me llamaron del CEP de Alcalá para que explicara cómo enseño yo utilizando estructuras cooperativas, me alegró poder introducir esta manera de dar clase. Desde aquí me gustaría agradecer la invitación del CEP, en particular de Javier, sobretodo por el empeño que pone en mejorar la educación a través de la formación, y a los asistentes que me escucharon. Sirva esta entrada también como reflexión acerca de qué conseguimos cuando enseñamos y qué queremos conseguir.


Aprendizaje Cooperativo