sábado, 22 de junio de 2013

Dando otra asignatura


Acaba este curso que, por diversas razones, ha sido muy estresante. Una de ellas es que aún teniendo horas de sobra se nos ofertó la opción de dar  Educación Plástica y Visual en primer ciclo, en concreto yo estuve dando clase a dos primeros de la ESO.

En otras ocasiones he dado diversas materias (matemáticas, ciencias naturales, física y química,... por supuesto alternativa) además de las propias de mi especialidad: tecnologías, informática, tecnología aplicada, electrotecnia, preparación al acceso a ciclos y tecnología industrial. Pero nunca había dado Plástica hasta ahora. Enfrentarse a una materia nueva tiene dificultades (más tiempo de preparación, algo de miedo,...) pero también tiene ventajas. En mi caso me enfrenté a una asignatura preparado para aprender con mis alumnos-as, dispuesto a que se haga un trabajo en clase que nos sirva tanto  a ellos-as como a mí mismo. No he tenido que desaprender a dar Plástica para darla (como sí me pasó con Tecnología) simplemente apliqué los mismos principios:

- Aprendizaje cooperativo: fomentando así la ayuda entre iguales, la responsabilidad individual, las habilidades sociales y comunicativas, resolución pacífica de conflictos,...

- Aprendizaje activo y emocional: ¿qué hemos hecho hoy? ¿para qué lo hemos hecho? ¿cómo ha quedado? ¿nos ha gustado? Preguntamos qué hacíamos tanto yo como profesor como mis estudiantes, fomentando así el andamiaje del aprendizaje del que tanto hablaban  Vygotsky y J. Bruner en un ambiente en que debíamos pasarlo bien aprendiendo.

- Uso de las TIC: como elemento que sirva no solamente para conseguir información en internet y procesarla sino también para dar visibilidad a nuestro trabajo, para conseguir mayor repercusión del mismo y como fuente motivadora, para aprender la importancia de la creación de contenidos en la web 2.0. Basándonos en las ideas del conectivismo de G. Siemens  encontramos fundamental en la sociedad actual sus ideas como pueden leerse brevemente aquí:  "La tubería es más importante que su contenido. Nuestra habilidad para aprender loque necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos hoy".

Debo decir, ahora que el curso está acabado,  que ha sido una experiencia muy gratificante. Aunque me gusta cada vez más detallar el proceso que siguen mis clases en este blog aparte de los productos que se van creando, en esta entrada quiero destacar los trabajos que mis estudiantes han hecho.

Descubrimos la información que hay de la asignatura en muchas webs amigas a las que solo puedo mostrar mi agradecimiento, ejemplos de éstas son:
Con ellas pude elaborar buenas explicaciones usando la Pizarra Digital Interactiva, me comprometo en un futuro a que sean ellos-as conjuntamente conmigo quienes elaboremos cada tema en la PDI, pero por ahora aquí tenéis algunos ejemplos de lo utilizado en clase, en *.notebook con animaciones instructivas para hacer la pizarra digital verdaderamente interactiva y en *.pdf.

Polígonos          Volumen en el Plano


data-blogger-escaped- pdf del fichero Polígonos.notebook 



data-blogger-escaped- pdf del fichero VolumenEnElPlano.notebook 



Por supuesto hicimos una cantidad de láminas a lo largo del mismo para ir viendo cómo adquiríamos los objetivos y contenidos de la asignatura.



LaminasEPV-1ESO from Federico Tejeiro on Vimeo.

Láminas realizadas por mis estudiantes de 1º de ESO en Plástica durante el curso 2012-2013

Para dar mayor funcionalidad a esos contenidos se me ocurrió hacer un calendario escolar con una selección de sus láminas.

Ellos recortaron las fotos, con el GIMP, giraron y retocaron las fotos adecuadamente , las insertaron en el calendario hecho en OpenOffice, y mientras trabajan en equipos, éstos se rotaban para usar la Pizarra Digital y aprender viendo y haciendo unas competencias TIC que debo admitir me sobrepasaban a veces.




Faltó el que ellos también lo hubieran imprimido y pusieran el canutillo, eso lo hizo la directora y el conserje, a quiénes agradecimos su trabajo. Pero, con mejoras en el proceso, podemos decir que sirvió para que nos gustara más aprender a dibujar mejor.

Puede que no sea gran cosa (en definitiva no soy especialista de la materia) pero sí es nuestro trabajo y nos gustó y motivó bastante el hacerlo.


 

domingo, 17 de marzo de 2013

Evaluación del profesorado


Hace algunos días salió una encuesta hecha por la Comunidad de Madrid a varios opositores de maestros-as para mostrar las carencias que éstos tenían en su formación inicial.

Esa encuesta me ha dado bastante pena y de ahí esta entrada. Me ha producido tristeza porque presupone un modelo educativo muy caduco, en mi opinión. Un modelo donde el maestro-a lo sabe todo y el estudiante va a verlo para aprender, para rellenar ese "tarro vacío". Un modelo que se basa simplemente en rellenar de información inútil la cabeza de esos estudiantes, sin que eso suponga un aprendizaje más allá de una simple memorización. Como bien se expuso en esta otra entrada, algunos alumnos-as de ESO están aprendiendo palabras como Ouadagougou, Monrovia o Yamusuko sin ningún criterio más allá, ni les sirve para aprender de manera crítica la realidad.


Que la formación inicial del profesorado en España es baja, y la formación continua tampoco está resolviendo ese problema es algo de lo que se tiene buen consenso. Ya lo indicaron hace tiempo especialistas como Frances Imbernón hace tiempo, por ejemplo en la revista de Inafocam de Formación y Capacitación del profesorado.  Sin embargo la solución no creo que pase por realizar esos tests al profesorado que no pienso que sirvan para mejorar la formación del profesorado.  Hubiera preferido que se hubieran preguntado cosas como:

- ¿En qué medida los estudiantes podrían evaluar su trabajo de aula? 
- ¿Qué importancia da usted a la labor que hace un maestro-a en clase?
- ¿Para qué puede servirle a sus estudiantes la formación que usted le va a dar?
- ¿En qué manera su práctica incide en la formación de un espíritu crítico e independiente?
- ¿Puede una escuela  ser democrática? ¿Quiénes forman y deben participar en la toma de decisiones de esa escuela?
- Cite tres autores que le hayan llamado la atención en el plano educativo.
- ¿Conoce usted a estos autores: Lorenzo Milani, Ken Robinson, Paulo Freire,...? ¿Qué le aportan a usted sus textos desde una perspectiva práctica?
- ¿Cómo evalúa usted su propia práctica?
-  ¿Qué piensa usted que le aportaría a una escuela?
- etc...

Desgraciadamente no parece que el sistema se preocupe por eso. Más bien se muestran unas encuestas que, lejos de servir para la mejora de la formación inicial,  sirven más bien para dañar la imagen social que se tiene de éstos. 

Hace ya tiempo que veo que la evaluación del profesorado, tal y como se está haciendo, no sirve de mucho para mejorar los aprendizajes del alumnado. No olvidemos que PISA evalúa el aprendizaje de los alumnos-as pero sobre todo si saben trasladar esos conocimientos a la realidad. Como sucede en Finlandia y nos enseña Reijo Laukkanen, del Consejo Nacional de Educación finlandés:

 "¿En su país no se evalúa a los docentes? (...) Los evalúan los propios padres de los alumnos (...) [que] tienen la capacidad de analizar cómo progresan sus hijos" 

"razones principales de su satisfacción los docentes señalaron el sentimiento de hacer un trabajo que tiene un sentido social, una finalidad importante y la libertad con la que pueden ejercer su trabajo"

"¿Qué pasaría si se hicieran pruebas como la que se hacen en España para medir la capacidad de los candidatos? (...) Lo que pasaría es que los profesores perderían la confianza de el Gobierno y la sociedad en los profesores. Eso sería nefasto para el país, pero es impensable."

" La educación que, por un lado, enseña conocimientos y, por otro, no los relaciona con la realidad, está obsoleta."

Tenemos mucho que aprender, necesitamos que se evalúe nuestra práctica, pero así, como se ha hecho en la Comunidad de Madrid, NO.
 






martes, 18 de diciembre de 2012

¿Por qué nuestros estudiantes olvidan la lección?


Hace algún tiempo leí en un periódico que una chica rusa quería demandar a una empresa porque haciendo caso del navegador de su coche había girado a la izquierda y se había empotrado en una comisaría de policía en Moscú. La anécdota, que a parte de pensar en lo cuadriculados de algunas mentes, me recordó una frase muy relacionada con la pedagogía que ya había leído y que se atribuye a Clayton: "Es bueno conocerla, pero debemos advertir que el mapa no hace al camino".


Cuento esta anécdota porque el otro día, hablando con una compañera, me indicaba que los estudiantes de cierta clase nunca recordaban lo que se había dado pasado un tiempo. "Mi asignatura [Lengua, aunque para el caso puede ser cualquiera] se va construyendo sobre los conocimientos que se van dando, si no los recuerdan no puedo avanzar." Debido a la honesta preocupación de la compañera varios de nosotros les dimos consejos tras lo que ella respondió: "A mí todo eso me suena a dar clase más por intuición que otra cosa".



Ahora bien, qué nos dicen los estudios sobre la memoria. La memoria, entendida como capacidad de adquirir, almacenar y recuperar información, está íntimamente relacionada con el aprendizaje. La memoria a largo plazo, que es la que pretendemos los docentes, presenta una organización de la información bien estructurada. Según los estudios de Bartlett, el ser humano interpreta la información según sus conocimientos previos y así produce sus recuerdos, que no son más que la mielización de las conexiones neuronales que se dan en el cerebro (con un papel importante del hipocampo). El reforzamiento de esas conexiones neuronales está muy influido por el contexto emocional.

La memoria implícita o procedimental se adquiere a través de la práctica reiterada; la memoria explícita o declarativa la podemos subdividir en episódica, asociada a un espacio y un tiempo concreto, que representa nuestras experiencias vividas y es la memoria a largo plazo que más fácil se accede. Por otro lado tenemos la memoria semántica, que trata los conceptos del mundo externo y sus relaciones y posee una capacidad inferencial de manera que es capaz de manejar y generar nueva información.  En todos los casos se considera que la atención es esencial a la hora de conseguir una memoria a largo plazo.  Todo nuevo aprendizaje es por definición dinámico, por lo cual es susceptible de ser revisado y reajustado, por ello se dice que es un proceso inacabado y en espiral.

Conociendo ahora la teoría, el mapa, ¿por qué esos alumnos-as no recuerdan bien lo que se les enseñó?

- ¿Prestaban atención cuando se les daba la nueva información que debían procesar?

- ¿Algún aprendizaje anterior de ellos influía negativamente en la asimilación de esa información nueva? ¿Se analizaron bien sus conceptos e ideas previas?

- ¿El contexto emocional, cuando se les dio la información, era interesante, nueva, emotiva?

- ¿Se fomentó la memoria episódica incidiendo en actividades como escribir, verbalizar, dibujar,... (es decir se trabajaron las inteligencias múltiples)?

- ¿Se les ha dado una reforzamiento adecuado a la información que debían procesar? ¿Ha existido una realimentación adecuada? ¿Han practicado de manera suficiente?

Estoy convencido de que la respuestas a esas preguntas pueden incidir en mejorar la presentación de esas ideas, de la nueva información que deben adquirir nuestros estudiantes.  Deben incidir en que, ante fracasos, podamos crear nuevas actividades, nuevos momentos de aprendizaje, surgidos de esa reflexión serena que debemos hacer tras una clase.

Como decía Clayton, el mapa no representa cada árbol concreto que se encuentra en el bosque, pero sí ayuda a movernos por él. Confío en que esta entrada sirva a mi compañera (y a cualquier otro docente) para ir mejorando su práctica diaria como yo mismo intento cada día.


jueves, 27 de septiembre de 2012

Prepararse

Recuerdo con cariño cómo una madre, justo antes de que su hijito vaya a dormir, le decía "Deja de saltar en la cama, ve a lavarte los dientes y vuelve para dormir toda la noche"; mientras el niño hacía caso a su madre, ella le volvía a alisar la ropa de la cama, volvía a hacer el embozo como a él le gustaba y sacudía la almohada de manera adecuada. Al llegar el niño le decía: "Mamá, ¿por qué me hiciste la cama otra vez?", a lo que respondía, "Porque es importante preparase bien antes de hacer algo y quiero que esta noche duermas a gusto."




Personalmente también le doy mucha importancia a prepararme antes de empezar algo, es como predisponer mi cerebro, mis sentimientos, mi propia persona,... para poder saborear bien lo que vaya a hacer. 

También creo que así debemos actuar en clase, debemos enseñar a nuestros estudiantes a que deben prepararse en función de lo que le vayamos a pedir. Usualmente lo hago indicándoles primero lo que vamos a trabajar: "ahora vamos a ponernos en equipos para hacer un resumen", "ahora quiero que escuchen con atención porque es importantísimo", "descansamos un minuto porque vamos a empezar un debate",...

En mis clases, como ya saben los lectores asiduos, me gusta que mis estudiantes cooperen entre ellos. El aprendizaje cooperativo no sólo para atender mejor a la diversidad, conseguir que aprendan más y mejor, sino también como unas enseñanzas esenciales en la vida: aprender a relacionarse, respetar las opiniones diferentes, valorar las diferencias, escuchar, argumentar, convencer, criticar sin herir,... Por ello también creo que debo enseñarles a cooperar; (¡o quizás recordarles cómo se coopera!).
 



Ahora bien cómo enseñarles a cooperar, ¿por qué nosotros cooperamos o debemos cooperar? En teoría de la decisión existe un experimento moderno que contradice bastante las ideas económicas razonadas. Básicamente se trata de dar 100 € a una persona que debe dividir ese dinero como quiera con otra persona, ésta segunda decide si acepta el trato para ambos o si el trato se rechaza y nadie se queda el dinero. La teoría indica que si el primero no comparte nada de su dinero, el segundo no tiene nada que ganar y por tanto rechazaría el pacto, por otro lado si el primero decide compartir la mitad del dinero, el segundo aceptaría el trato (de no tener nada a tener 50 €) sin dudarlo. Ahora bien si el primero decidiera dar sólo 40 €, ó 30 €, o simplemente 10 € o menos, ¿qué haría el segundo? En todos esos casos, el segundo debería aceptar el trato ya que siempre ganaría algo de dinero. La realidad no obstante no es ésa. Como el reparto no sea mayor de unos 20 €, la mayoría de personas preferirían rechazar el trato y verse perjudicados. Se intuye que el sentimiento de injusticia frente a un igual hace que prefiera ser perjudicado él mismo antes que beneficiar sobremanera a quién le está menospreciando. Este experimento curioso no hace sino poder de manifiesto que nuestras acciones tienen más que ver con las emociones de lo que realmente creíamos: uno se mueve más por emociones que por razones. Por tanto enseñarles a cooperar es también enseñar en sentimientos.

Hoy así lo he hecho en tres clases de 2º de la ESO con un muy buen resultado. Hemos visto estos vídeos y luego hemos respondido de manera global a la pregunta ¿Qué ventajas tiene trabajar en equipo frente al trabajo individual? El resultado, muy esperanzador y muy bonito (una niña me ha dicho, "¡qué vídeo más bonito!" con la voz emocionada). Sin dudarlo hay más y mejores vídeos, otras técnicas que en otras entradas explicaré, diferentes maneras de llegar a estudiantes diversos,... pero hoy, a mis estudiantes, les ha encantado ambos vídeos. Por eso los comparto con ustedes.


No sólo las personas sabemos de la importancia de la cooperación.


A veces una única persona basta para conseguir que todos cooperemos.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Nuevo curso, nuevos proyectos

Ya he comentado en otras ocasiones veo muy positivo empezar cada curso con nuevas cosas por probar. Para mí es algo ilusionante y cuando, posteriormente, valoro lo realizado, me produce gran satisfacción.  El último paso de esos retos apasionantes que me propongo anualmente es el de describirlo, en conferencias, artículos o aquí en este blog.


En alguna ocasión he hablado de la preocupación que me da aprender a motivar mejor a mis estudiantes. Particularmente no pienso que un estudiante deba llegar motivado a mis clases, sino más bien creo que yo mismo puedo hacer algo para motivarlo. Ello me llevó a estudiar la motivación escolar para ver cómo podía mejorarla.



Básicamente, y siguiendo el razonamiento de este blog, la primera respuesta a la conducta la dio Aristóteles: 

"Nos movemos para conseguir algo porque nuestra naturaleza (y la del Cosmos en su totalidad) es teleológica. Todo ser existente se mueve porque persigue un fin, un objetivo, un telos."

Pero a pesar de ser una sofisticada teoría que, a priori, conseguía explicar todo el movimiento y el cambio en la naturaleza, no era completamente satisfactoria.  ¿Qué pasa con los seres, quizá la mayoría de los existentes, que no pueden representarse tales finalidades? ¿Cómo va un ser a perseguir un objetivo si no sabe cuál es? Una hormiga persigue el buen funcionamiento del hormiguero al que pertenece. Sin embargo, ¿tiene la hormiga una representación mental clara en su diminuto cerebro de cómo funciona el hormiguero y de cuál es su papel en él? Parece que no.  

Otra explicación de la conducta, mucho más moderna, es la que nos dio el conductismo. De un modo extremadamente sencillo, la conducta era la mera respuesta de un organismo a un estímulo dado. Ni fines ni objetivos, sólo estímulos y respuestas. Esta teoría explica mejor que la aristotélica el hacer de la hormiga. No es que la hormiga trabaje en pro del funcionamiento global de su hormiguero, sino que tiene programadas una serie de respuestas ante unos estímulos, así cuando la hormiga persigue el rastro hormonal de sus compañeras no lo hace representando en su mente que conseguirá comida y la podrá traer de vuelta al hormiguero, sino que simplemente responde así y, al hacerlo, consigue su objetivo.

No obstante, el conductismo tenía un grave problema para explicarlo todo.  Un ser humano dará diferentes y muy variadas respuestas ante un mismo estímulo. De aquí el fracaso del delirio watsoniano de predecir y controlar toda la conducta humana sólo en base a esos dos parámetros. ¿Pero qué es lo que faltaba entonces? Muchos conductistas se dieron pronto cuenta. Uno de ellos, Hull, propuso una de las primeras teorías de la motivación. En esta última palabra estaba la clave: Motivo, una especie de fuerza, de impulso o deseo  que empuja a conseguir cualquier cosa. 

Por eso el curso 2009/2012 estudié , junto a un compañero, Bernardo  la motivación escolar, y podéis leer nuestros resultados en este artículo de la Revista Pack en Redes del CEP de Alcalá, o ver un breve resumen de la misma en esta presentación.


Motivacion Escolar

¿Qué propuesta tienes tú para este curso escolar?
 




martes, 14 de agosto de 2012

Curriculo oculto

Mucho se ha hablado desde que Phillip W. Jackson se inventara ese término tan popular que es el de curriculo oculto



Así en su obra: La vida en las aulas, Jackson indica que:

"Lo que el alumno aprende en la escuela no es sólo lo que aparece en los documentos curriculares sino algo más complejo, como es el conjunto de reglas y normas que rigen la vida escolar, sentimientos, formas de expresarlos, valores, formas de comportamiento y adaptación a distintos ámbitos."

Aunque incialmente Jackson realizaba investigación partiendo de la realización y análisis de los diferentes test cuantitativos, pronto abandonó  esa perspectiva investigadora creyendo firmemente que en la escuela se investiga desde otro paradigma: primero describiendo la realidad y luego reflexionando acerca de la misma. Algo en lo que cada vez creo más firmemente como he indicado anteriormente.

¿Cuáles fueron así las conclusiones más interesantes de este investigador? Brevemente, y extraídas de aquí indicó:

1.- Los estudiantes siempre están en presencia de otros, por tanto la socialización es un fenómeno esencial.

2.- La escuela es un recinto eminentemente evaluativo: todas las palabras y acciones tienen su "premio" o "castigo" y los niños internalizan esos "códigos morales" (el curriculo oculto) para tener éxito.

Bajo este marco de referencia, los niños entonces aprenden:

El don de la paciencia

Uno de los resultados inevitables de este control es la experimentación de la demora: esperar turnos para hablar, ser atendidos, recibir una respuesta; hacer colas, permanecer inmóviles. Otro es aprender a renunciar a los deseos y a esperar a que se cumplan.

Fracaso y éxito

A la edad escolar cada niño experimenta el dolor del fracaso y el júbilo del éxito, pero estos no se hacen oficiales hasta que no ingresa al aula. La evaluación dominará en sus años escolares. Constituye otro hecho importante de la vida en el aula de primaria.

Aprender a engañar

Otra trayectoria que siguen la mayoría de los alumnos es comportarse de modo que se disimulen los fallos en el cumplimiento: en suma engañar. Aprender a desenvolverse en la escuela supone, en parte aprender a falsificar nuestra conducta.

El poder

La diferencia de autoridad entre el profesor y sus alumnos se corresponde muy claramente con los aspectos evaluativos de la vida en el aula. El niño debe aprender a cumplir con los deseos de los otros. Un rasgo de este mundo es la autoridad del adulto. No es lo mismo en la escuela que con los padres por la relación afectiva de estos últimos.

...

¿Siguen nuestras escuelas así? ¿No crees que esos niños se merecen otra educación? Si sigues dudando entre leer ese clásico o no, aquí tienes las primeras 45 páginas.
 
 
 
 

martes, 31 de julio de 2012

Sir Ken Robinson

Desde ya hace mucho tiempo, no dejo de seguir por todos los medios que puedo a Sir Ken Robinson



He leído algunos de sus libros como "El elemento: cómo encontrar tu pasión puede cambiarlo todo" o "Fuera de nuestras mentes: aprende a ser creativo", he leído sus tweets en y sigo su blog oficial. E incluso ya previamente escribí acerca de él en este blog.

Me gustaría que sirviera esta entrada, como homenaje a las muchas horas que he visto y deleitado escuchando sus entradas, sus reflexiones, sus ideas que tanto me han gustado. Me gustaría así compartir con vosotros y vosotras esas ideas que tanto me han gustado sin ánimo de ser exhaustivo con ellas.

Una conferencia que es su clásico de 2006: "Las escuelas matan la creatividad" con  la historia de una niña de seis años que mientras dibujaba, la maestra fascinada se dirigió a ella y le preguntó: "¿Qué estás dibujando? y la niña dijo " Estoy haciendo un dibujo de Dios" , la maestra dijo " ¡ Pero nadie sabe exactamente cómo es Dios!", la niña dijo: " Lo sabrán en un minuto".



¿De dónde viene el actual sistema educativo y por qué ese afán de cambiarlo?  Las escuelas como fábricas.



Con las siete mentiras de nuestro sistema educativo:

Primera mentira: si te esfuerzas en el cole, de mayor tendrás un buen trabajo.  
Segunda mentira: todos los que suspenden son tontos
Tercera mentira: se debe clasificar a los niños por edades.
Cuarta mentira: el cole desarrolla la inteligencia de forma integral.
Quinta mentira: hay una epidemia de falta de atención
Sexta mentira:la solución es exigir menos a los alumnos
Séptima mentira:la inteligencia se mide con un test.

E infinidad de frases de Sir Ken Robinson que me hacen disfrutar y repensar en mi como parte del sistema educativo que, al cabo de sus vida, aspira a influir en unas 3000 vidas del futuro.

"No permitas que te roben las ideas, regálalas"
"El modelo de educación pública ha causado el caos en la vida de muchas personas." 
"Los niños crecen en un sistema educativo, durante 10 años, en el que saben que hay una respuesta distinta, pero no se les permite utilizarla. No se puede mirar a los compañeros, ni copiarles, algo que fuera de la escuela se conoce como colaboración”
"La creatividad es ahora tan importante en las escuelas como la literatura"
"Los niños de ahora harán trabajos que aún no están inventados. Para que las economías prosperen necesitamos niños que piensen de forma creativa y entiendan los valores culturales."
"Cada persona aprende de forma diferente, por eso es importante la forma de enseñar."
"Necesitamos profesores que no sólo sean capaces de enseñar cosas sino que dejen a los niños espacios para cultivar su talento."

Una última charla con la idea de que debemos desencantarnos:

 

¿Serás tú el profesor de música del futuro Paul McCartney o Elvis Presley, que odiaron la música en el colegio?Escucha a Sir Ken Robinson para intentar que, al menos, no nos suceda a nosotros.


jueves, 19 de julio de 2012

Transformar la Educación


Bajo la pregunta ¿Es posible transformar la Educación? que surgió en el primer evento TED organizado por Telefónica el pasado 20 de junio en Madrid, la  Fundación Telefónica de Innovación Educativa presenta un premio dirigido a buscar a docentes que sean referentes para el resto al usar las TIC de una manera ejemplar dentro del aula. Tal y como el presentador del premio, Pablo Gonzalo indica:

"Son profesores que realizan experiencias prácticas que demuestren que la utilización de la tecnología da lugar a una ganancia real del aprendizaje."

Pero además deben responder a tres preguntas:

  1. Poder mostrar tu trabajo al resto del mundo estés donde estés.
  2. Puedes conectarte al conocimiento de otros profesores innovadores, incluso preguntándoles y accediendo a ellos mismos.
  3. Ser protagonistas de esa transformación, deben ser referentes de otros docentes.


La fundación Telefónica, con este premio, pretende ayudar a estas cuestiones. El vídeo de la presentación del premio está aquí:

¿Os animáis a presentaros? ¿Y a conocer experiencias enriquecedoras?


domingo, 5 de febrero de 2012

Modelos de Familias

Hace poco salía el ministro Wert indicando que por fin se hacía eco de tantas personas y decidía suprimir (o transformar) esa asignatura que tanto revuelo había tenido como era Educación para la ciudadanía.
Las razones que se indican, entre otras, es la del adoctrinamiento y obviamente una escuela no debe adoctrinar a sus estudiantes. Así. por ejemplo, en la nueva asignatura, ya no aparecerá eso de que existen familias formadas por dos padres o dos madres.

Particularmente, con respecto al adoctrinamiento, estoy más cerca de la opinión de Dewey cuando indicaba que la democracia se construye cada generación en las escuelas. Claro que el señor Wert ya indicó en una conferencia en el año 2010 que "la Comunidad educativa no puede ser una Comunidad democrática, porque el proceso educativo no es democrático", extraído de la página 36.



Pero referente a las familias que existen en nuestra sociedad, me parece curioso que este ministro no haga honor a su nombre (wert en aleman significa valor) y no vea que en Berlín, todos los gobiernos (también un partido de derecha como el suyo)  apoyaron la idea de luchar contra la discriminación de lesbianas, homosexuales, transexuales y bisexuales, para lo cual a los estudiantes de Primaria les hacen leer cuentos donde " el tío Tommy besa a un hombre, Emily tiene dos madres y el cuervo con el plumaje de oro era probablemente transexual." Un cuentecito de ejemplo lo he extraído de aquí:

"Un príncipe heredero de un selecto país busca princesa, puesto que le ha llegado la hora de casarse. Su problema es que no le gusta ninguna: ni la de Texas, ni la de Groenlandia, ni la de la India. Le presentan a muchas y todas le decepcionan. Le llega el turno a la princesa Liebegunde, que tampoco es del agrado del príncipe heredero, pero sí su hermano, el príncipe Herrlich. Se celebra una boda por todo lo alto y a partir de ese momento el país queda regido por un rey y un rey. "


Conseguirá Berlín luchar contra esa discriminación, no lo sé, al menos lo habrán intentado. Seguirá en España, dentro de veinte años, una discriminación parecida, tampoco lo sé, pero sí que desde Educación no parece que se haya hecho nada para evitarla.

Claro que si el señor Wert piensa que el mejor modelo educativo es el de la madre tigresa, a lo peor logramos tener una sociedad llena de personas  como Fallin y Bill Sikes.  Un país que, como China  tendría unos escolares, según este informe danés (otro gobierno de derecha):

"(...) en sistemas educativos muy competitivos (Hong Kong, China, Japón, Corea), los alumnos manifiestan por lo general niveles de ansiedad por encima de la media, niveles inferiores de motivación intrínseca (interés y disfrute de una asignatura), así como el hecho de sentirse poco aceptados en los centros escolares y actitudes negativas hacia la capacidad de los centros para preparar a los alumnos para la vida adulta.

Esto indica que mientras que un nivel alto de competitividad puede dar resultados desde el punto de vista del rendimiento escolar, también hay costes asociados a esta estrategia en cuanto a motivación y ansiedad. Dichos costes podrían tener consecuencias negativas imprevistas a largo plazo como, por ejemplo, las relacionadas con el aprendizaje permanente. "

Si eso es así, lamentablemente me gustaría que mi hijo aprenda alemán y marche a ese país cuando pasen 20 años. 

Mientras tanto, confiemos en construir una sociedad futura mucho más justa. 


domingo, 27 de noviembre de 2011

Gracias Sr. Damon

Un buen amigo me comentó en cierta ocasión que mi trabajo es de los más importantes que existían. Viniendo de quien venía, un gran profesional que gana muchísimo dinero, me sorprendió gratamente la idea que tenía de nuestro trabajo. Yo, particularmente ya tenía esa idea en mente y le hablé de una entrada de mi blog. Pero creo que es bueno saber que muchísima gente piensa exactamente igual. Y les pido a ellos-as, desde aquí, le pido a mi buen amigo, que hable de la importancia de ser maestro. Algo que a veces nosotros olvidamos.

En una entrevista a Mat Damon, cuya madre Nancy Carlsson-Paige es maestra de Infantil, decía:

“I don’t know where I would be today if my teachers’ job security was based on how I performed on some standardized test.’’ ["No sé dónde estaría hoy si el trabajo de mis profesores se hubiera basado en cómo yo rindo en cuestionarios estandarizados"]

Y más adelante acababa diciendo:

“This has been a horrible decade for teachers. I can’t imagine how demoralized you must feel. But I came here today to deliver an important message to you: As I get older, I appreciate more and more the teachers that I had growing up. And I’m not alone. There are millions of people just like me. . . . We love you, we thank you, and we will always have your back." [Ésta ha sido una década horrible para los profesores. No puedo imaginarme cuán desmoralizados debéis sentiros. Pero yo vine aquí hoy para daros un mensaje importante: según me voy haciendo más viejo, cada vez aprecio más a los profesores que tuve cuando crecía. Y no estoy solo. Hay millones de personas como yo... Os queremos, os damos las gracias y siempre os apoyaremos"]

Ante estas palabras solamente me queda dar las gracias, es justamente lo que pido a todos los que piensen así. Que lo digan alto, claro y fuerte. Personalmente lo necesito de vez en cuando. Como dicen en otro blog, es bueno que recordemos que "Tu influencia puede afectar muy positivamente a toda una generación."

Para acabar me gustaría compartir este vídeo que intenta explicar qué significa ser profesor hoy día.

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domingo, 6 de noviembre de 2011

Imagen profesional

El otro día cuando salía de mi centro, un grupo de unos ocho alumnos y alumnas estaban jugando entre ellos, chillándose entre sí y bromeando, dándose pequeños empujones entre ellos,... algo muy común que hasta yo recuerdo que hacía teniendo esa edad, justo antes de separarnos cada uno para ir a comer a su casa. La importancia del trato entre iguales en la adolescencia.

Pero cuando se separaron una pareja de ellos siguió por mi mismo camino y uno de ellos cogió uno de esos largos tubos de cartón vacíos de un contenedor y blandiéndolo como si fuera un mandoble lo estrelló primero contra una papelera y luego contra un árbol. Yo le recriminé su actitud -ni le conozco del centro al no darle clase, ni él me conoce a mí; pero siempre he pensado que uno es maestro no solo de los estudiantes de su tutoría sino de todos los del colegio, por eso hablé con él desde el respeto. "Chiquillo no hagas eso, puedes hacerte daño a ti o a alguien y la papelera no te ha hecho nada". Me miró y por respuesta volvió a darle al árbol de manera que se rompió en dos con grandes carcajadas de la pareja de alumnos que se marcharon alegres por el éxito del golpe.

Entonces, esperando la luz verde del semáforo, una señora a mi lado indicó: "Eso es lo que aprenden en la escuela". No podéis ni imaginar cómo me sentó, y como creo que de todo se puede hablar le repliqué: "No, señora. Eso no la ha aprendido en la escuela. La escuela está para otra cosa". El semáforo se puso verde y la señora se alejó murmurando entre dientes, "su madre no podrá con ése y encima en la escuela no le enseñan educación". Cuando se fue de mi lado me quedé pensando en la mala fama de la escuela y de sus profesionales (así me siento yo). ¿Por qué? ¿Cómo cambiarla?



He leído algunas propuestas curiosas que pretenden mejorar nuestra imagen en la sociedad:

  • (...) elegir a sus profesores entre los mejores egresados de la enseñanza media. Siguiendo el Modelo finlandés, como se propone en Chile entre otros sitios.
  • Spots publicitarios para atraer a jóvenes hacia el trabajo del profesor.
  • Mejorar la Formación Inicial del profesor, acceso más selectivo y largo, como los médicos, tipo MIR,...
  • Mayor control hacia el trabajo docente que valore a aquellos-as que lo hagan mejor , identifique buenas prácticas,... y menor corporativismo entre docentes. Como ya se hace en muchísimas Universidades como la Interamericana de Puerto Rico.
  • Apostar por una formación continua de calidad.
  • Cobrar según objetivos específicos, como los contratos programas del MEC o el plan de calidad y mejora en Andalucía,...
  • ...etc.

Como señalan diversos autores como Patrice Ranjard (1984) en Francia y Martin Cole (1985, 1989) en Inglaterra, la valoración negativa del profesor como chivo expiatorio y responsable universal de todos los males del sistema es uno de los signos de nuestro tiempo. Para mí, la manera más eficiente que encuentro para que se me valore de manera positiva en mi trabajo responde a trabajar al servicio de mi alumnado y sus familias.

Mientras andaba hacia mi casa, reflexionando sobre la actitud de la señora, recordé aquél libro que aún hoy día tiene gran vigencia. Me refiero a la obra publicada en mayo de 1967 bajo el titulo “Lettera a una profesora”, cuyos autores son ocho chicos, muchachos del pueblo, alumnos de la escuela de Barbiana dirigidos por el párroco Lorenzo Milani. Básicamente es una denuncia del fracaso escolar y en él se pueden leer ideas como:

"Las escuelas tiene un solo problema: los chicos que pierden."

"También hemos visto nosotros que con ellos la escuela es más difícil. A veces uno está tentado de librarse de ellos. Pero si se pierden, la escuela ya no es escuela. Es un hospital que sana al que está sano y desecha al enfermo. Se convierte en un instrumento que crea diferencias que ya no tienen remedio."

"[la educación obligatoria] es un mínimo de cultura común a la que todos tenemos derecho."

"Quien no se escandaliza por los suspensos y por los repetidores y no protesta por ello es deshonesto
."

Para mí ser buen profesor, como ser buen médico, es lograr salvar más estudiantes. en eso consiste mejorar nuestra imagen profesional. ¿Tú, cuántos estudiantes salvas?

Éste, como cada curso escolar, tras hacer las evaluaciones iniciales siempre anoto aquellos alumnos-as que los profesores opinamos que tienen difícil pasar de curso por diversas razones: "éste ha empezado el curso pensando que este año será como el anterior", "claro, si ya pasó por imperativo legal el curso pasado, este año será peor", "con los problemas que tiene ésta en su casa, bastará que no deje de asistir a mitad de curso", "No preocuparos que en cuanto se le eche una semana fuera, éste ya deja de venir,... y mejor que no venga", "aprobó el curso pasado por los pelos y por el curso donde estaba, este año repetirá",... son frases, sentencias que a mi juicio me sirven para ver qué personas debo intentar "salvar" para la escuela. Al final del curso siempre vuelvo sobre las anotaciones y cuento cuántos hemos podido salvar, cuántos de esos chicos y chicas han aprobado y pasan de curso y cuántos han quedado en el camino.

Éste es un reto en verdad apasionante porque me ha ayudado a lo largo de los años a aprender qué puedo hacer con ese alumno desmotivado, cómo resolver algunos casos de absentismo, cómo trabajar con alumnado diverso, con diagnóstico o con un gran retraso curricular,... ¿Has contado ya cuántos de tus estudiantes podrías salvar? ¿Aceptas el reto?

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Qué debe saber un buen docente?

Hace poco tiempo, una compañera me preguntó ¿cómo sabía ella si era buena docente? Si lo estaba haciendo bien ahora. Este hecho me llevó a pensar en las Competencias de un Docente,,competencias entendidas como la capacidad para amoldarse a distintos contextos y situaciones resolviendo problemas cotidianos.


No me considero un buen docente pero sí alguien que le gustaría serlo, por eso esa pregunta me hizo reflexionar acerca de qué docentes me gustaron tener a mí y en qué docente me gustaría convertirme. Aquí comparto algunas de las conclusiones:

1.- Es muy poco importante el dominio de la materia o asignatura: a lo largo de mi vida profesional he tenido que enseñar Alternativa a la Religión, Matemáticas, Ciencias Naturales, Plástica, Física, Química, Biología y Geología (de un tercero de la ESO) y Física y química (de otro 3º de la ESO), Informática, TIC,... incluso las de mi especialidad: Electrotecnia, Tecnologías, Tecnología Aplicada, Tecnología Industrial I y II, Módulo 0 del PCPI o Preparación para la prueba de acceso a ciclo formativo de Grado Superior (modalidad B y C). Os puedo asegurar de lejos que no domino tantas materias, incluso me ofrecieron el dar francés, que ya sí rechazé en su momento: En ninguno de esos casos he obtenido unos resultados bajos o he sido valorado negativamente. Por eso pienso que un buen profesor conoce al menos algo de su materia aunque es más importante ponerle ganas por aprenderla bien (con sus fundamentos y su hermenéutica) junto a su alumnado que dominarla de cabo a rabo. Mi mejor profesor del Instituto fue José Manuel ("el individuo") que me enseñó Física y desde el principio nos decía que él realmente era químico y de física sabía mucho menos; puedo decir que con el paso del tiempo fue quien mejor enseñaba esa materia aunque no la dominara tanto.

2.- El entusiasmo, la ilusión y las ganas que tiene de enseñar me parecen sumamente más importantes que el mero dominio de su materia. Éstas se transmiten, aún cuando no abramos la boca (ya sabéis, "es imposible no comunicar") y son el inicio de la motivación del alumnado. ¿Por qué algunos estudiantes van tan bien en algunas materias y con determinados profesores? ¿Por qué se motivan más con ellos? Si la motivación solamente viniera de fuera, entonces nada podríamos hacer pero no parece que sea así el caso.

3.- Un buen docente conoce a su alumnado, habla con ellos, no simplemente de su materia; sabe qué músicas les gusta, cuántos hermanos-as tiene, cómo es su familia, qué hizo el pasado fin de semana,... y no por leerlo en un informe o por decírselo la Orientadora o el Orientador, la tutora o el tutor,... sino porque el mismo estudiante se lo ha dicho cuando, ya se ha ganado la confianza necesaria. Un buen docente se preocupa de formar personas integrales y para ello las debe conocer (como antes he dicho, "para enseñar latín a John, tan importante es conocer a John como saber latín).

4.- Un buen docente gestiona bien el aula, con sus variados momentos y la diversidad de alumnado al que atiende. No creo posible ser un buen maestro aquél que es capaz de enseñar Matemáticas a Einstein, pero fracasa cuando se la explica a un hiperactivo, y a un TGD, y a un alumno-a con padres encarcelados, y a un estudiante que tiene un nivel muy inferior al que debiera,... ¡¡caramba, pero si Einstein aprobaría matemáticas con cualquier profesor!! Como me dijeron en cierta ocasión, "hay alumnos que aprenden a pesar del profesor."

5.- Por último y para mí esencial, ya desde niño consideraba que un profesor subía muchísimos escalones cuando era consciente de sus limitaciones, veo muy necesario que un docente sepa aprender cada vez más tras su práctica. Al aprobar las oposiciones y ser profesor-a, al tener un puesto fijo, en ese momento es cuando se empieza a aprender a SER MAESTRO, no como he oído en más de una ocasión: "Yo ya he estudiado todo lo que tenía que aprender, ahora me toca vivir". Cada curso me planteo un nuevo reto, cuando tengo en mi clase alumnos-as complicadas los veo como posibilidades de aprender a ser mejor docente, cuando encuentro dificultades que soportar (por ejemplo tener un taller hecho un desastre) veo más las opciones que me ofrece (lo puedo poner más a mi gusto) y aprender de ello (¿cómo es mi taller ideal en este espacio/con estas condiciones/con estos compañeros-as/...?)

A día de hoy soy un docente que deja que sean mis estudiantes en grupos quienes decidan el proyecto a realizar (no podéis imaginar lo que me han obligado a esforzarme y lo bonito que es tener en una clase cinco soluciones diferentes a un mismo problema a construir), al tenerlos mucho tiempo en Grupos Cooperativos heterogéneos logro encontrar momentos de observación donde puedo aprender mejor cómo son, cuáles son sus fortalezas y debilidades,... Me gustan los recreos porque puedo hablar con algunos de ellos-as de manera más tranquila, conocerlos y saber qué música escuchan hoy día, qué valores viven,... Pero sobretodo soy un docente que quiere ser mejor profesor, tener un 100% de aprobados en clase siempre y formar a personas preparadas para la vida futura,... y soy consciente de que para eso aún tengo mucho que aprender.

¿Qué es para ti un buen docente?

sábado, 28 de mayo de 2011

Esos locos y buenos docentes


Estas vacaciones pasadas he recibido un correo de un amigo, también docente como yo, que me gustaría compartir con todos vosotros. Habla, en esencia, de unos locos a los que les gusta su trabajo:


"Esos locos que enseñan. Yo los conozco.

Los he visto muchas veces. Son raros.

Algunos salen temprano por la mañana y están en el cole una hora antes,
otros recorren todos los días más de 100 Km de ida y otros tantos de vuelta.

Están locos.

En verano les dan vacaciones, pero no desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el curso siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, a veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión.

Yo los he visto, no están bien de la cabeza.

Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra.
Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su casa. Son mujeres y hombres, casados, solteros,...de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos ciudadanos competentes.

Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza.

Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero les han recortado el sueldo y siguen trabajando incluso más que antes, algunos no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que los discutan y les quiten autoridad, ellos siguen hacía adelante.
Están mal; por las tardes quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para reciclarse. Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan.

Están mal de la cabeza, yo los he visto.

Dicen de algunos que fueron muy importantes,
que siempre tienen palabras de aliento;
dicen sólo que son MAESTROS y
que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.


¿Os veis reflejado/a en algún momento?"


La ilusión, las ganas, la alegría se transmite a nuestros estudiantes. Como ya dijo el famoso psiquiatra Dr. Sarró: "Sí, todo lo que usted quiera, pero cuando yo receto Trofanil curo más que usted." Igual que en la clase médica destacan esos "médicos placebos" también en nuestra profesión existen "maestros placebos". ¿Somos uno de esos? Para saberlo no olvides la "prueba del algodón" y para mejorar, lee con atención esto.

Ya, en el Informe acerca de la Profesión Docente elaborado por la Unión Europea en 2008, Paul Holdsworth, indicó el importante papel que tenemos los profesores en el rendimiento de nuestro alumnado, de la importancia de ser un "buen maestro", como queda reflejado en esta gráfica:



Si a dos estudiantes con un mismo nivel a los 8 años le dejas a uno con un maestro bueno y al otro con uno poco preparado, al cabo de sólo 3 años, sus niveles respectivos se llegan a diferenciar en un 53%. Algo demoledor como para no querer mejorar; convirtámonos en esos "maestros placebos".

viernes, 8 de abril de 2011

Comunicación y Evaluación

En una leyenda antigua los dioses dividieron la verdad en trocitos pequeños, dando a cada persona uno de los trozos. Ninguno tenía una parte insignificante puesto que cada trozo aportaba una mirada única y necesaria para reconstruir la verdad al completo. Es necesario reunir todas esas miradas, todos los pequeños trocitos.


Ahora, en época del fin de trimestre y por tanto de evaluaciones yo me pregunto: ¿he analizado bien qué ha pasado? ¿He tenido en cuenta qué consideraba mi alumnado (coevaluación)? ¿Algún compañero-a me ha indicado algo relevante? (codocencia) ¿Qué información me han aportado las familias de mis estudiantes?.(tutoría), ... Si quiero saberlo bien, si quiero realmente conocer la VERDAD, debo pedirles sus trocitos, hablar con ellos, escucharlos, entenderlos,... solamente así podría hacer bien una EVALUACIÓN.

Evaluar es más, mucho más que simplemente calificar. Evaluar supone también encontrar posibilidades de mejorar, propuestas para cambiar, supone aprender, aprender con otros, de otros,... ¡Viva esa evaluación!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Conversar para aprender

Siempre me ha interesado conocer bien lo que la ciencia indica y demuestra; especialmente cuando veo que puedo aplicarlo en el aula. Por eso cuando oigo ideas como: "una persona aprende como siempre ha aprendido: leyendo, hincando codos, resolviendo problemas,... pero siempre solo"; busco si existen de verdad fundamentos de esa idea.

Es verdad que yo mismo estudié muchas horas solo; pero también es cierto que pertenecí a grupos de estudiantes (amigos-as) que compartimos dudas, problemas, reflexiones,... Actualmente utilizo de manera habitual foros, debates en twitter y diversas plataformas en red con las que no puedo negar que aprendo. ¿Realmente se aprende solo?

Curiosamente encontré lo que la ciencia sabe acerca del cerebro y puedo quedarme tranquilo.




Si al tener que conversar, explicar a un compañero-a mis ideas, debatir,... activo más áreas cerebrales que simplemente leyendo o escuchando; no me cabe mucha duda, ¡¡al conversar aprendo más incluso que al leer o escuchar!!

Ahora me pregunto, si de verdad quiero que mi alumnado aprenda, ¿les dejo hablar en clase? ¿conversan? ¿surgen debates?... Como ya indiqué en otra entrada anterior: Dejemos hablar a nuestro alumnado para que aprendan y debatamos con ellos para que nosotros-as aprendamos.

¿Cuándo fue la última vez que hubo un debate en tu clase?

domingo, 13 de marzo de 2011

Joseph Jacotot

Cuando en 1814 volvieron los Borbones a Francia, Joseph Jacotot; que había sido elegido diputado, se tuvo que exiliar de Francia a Bélgica. Allí consiguió un empleo modesto de profesor de francés en la Universidad de Leuven y comenzó lo que pensó que sería una vida tranquila.



Al tener que enseñar a personas que no hablaban el francés y él mismo no dominar el holandés, él se vio incapaz de instruir y cumplir con las demandas que le pedían; por eso se limitó a dejarle a sus alumnos una edición bilingüe de Telémaco. que previamente había conseguido en las dos lenguas: francés y holandés, pensado que, así al menos, podrían tomar algo de contacto con el francés. Esa necesidad de cumplir con su obligación le llevó a probar una forma enseñar que no se podía basar en la instrucción oral, tal y como se consideraba para la época.

Luego, les pidió a los estudiantes así preparados que escribiesen en francés lo que pensaban de todo lo que habían leído. Quería comprobar cuánto habían aprendido utilizando ese sistema novedoso para la época. Él mismo no se hacía muchas ilusiones:

«Se esperaba horrorosos barbarismos, con impotencia absoluta quizá. ¿Cómo todos esos jóvenes privados de explicaciones podrían comprender y resolver de forma efectiva las dificultades de una lengua nueva para ellos? ¡No importa!. Era necesario ver dónde les había conducido este trayecto abierto al azar, cuáles eran los resultados de este empirismo desesperado. Cuál no fue su sorpresa al descubrir que sus alumnos, entregados a sí mismos, habían realizado este difícil paso tan bien como lo habrían hecho muchos franceses. Entonces, ¿no hace falta más que querer para poder? ¿Eran pues todos los hombres virtualmente capaces de comprender lo que otros habían hecho y comprendido?»
[Extraído de Enseignement universel. Émancipation intellectuelle», Journal de philosophie panécastique, 1838, p. 155]

Ante su sorpresa, Jacotot, no se limitó a repetir el modelo educativo sino que reflexionó acerca del mismo. Hasta entonces, él daba el libro al alumno y, para aclarárselo, lo explicaba; sin embargo ahora había comprobado que no era necesario. Cuando el maestro toma la palabra para explicar un libro, ¿realmente necesita el libro esa ayuda? Y en caso afirmativo, ¿por qué debería comprender mejor los razonamientos del maestro que los del propio libro?

Esta maravillosa historia de un profesor me lleva a pensar en algo que yo creo firmemente y que supone, en mi opinión, una riqueza de nuestra profesión inconmensurable. Mi propia postura es la de insatisfacción ante muchos de los resultados que alcanzo. Ello me lleva a ver otros compañeros-as, preguntarles, leer experiencias educativas, ir a cursos,... A partir de ahí probar diferentes estrategias, metodologías, utilizar variados recursos,... Posteriormente analizo lo sucedido, me paro un tiempo a reflexionar acerca de lo que he conseguido, de por qué se ha conseguido, de lo que no he logrado,... En definitiva de lo que me siento satisfecho y lo que no. Y vuelvo de nuevo a empezar.

Como decía Goethe:

"Lo que convierte la vida en una bendición no es hacer lo que nos gusta, sino que nos guste lo que hacemos."

Creo firmemente en ese modelo de profesor-investigador de su propia práctica; un profesor que se desea cambiar cosas, hace pruebas (controladas) y analiza lo que obtiene. Ante la época de aceleración de cambios actual, ¿existe otra manera de hacer bien las cosas en cualquier profesión?

Si quieres leer más acerca de Joseph Jacotot y las conclusiones a las que este pedagogo llegó, desde la práctica y la experiencia, aquí tienes un libro en castellano.


Ranciere, Jacques - El Maestro Ignorante

jueves, 30 de diciembre de 2010

La palabra de los niños-as

Me parece sumamente interesante comprender la visión que los niños tienen de la escuela donde van para poder valorar cómo funciona realmente y qué cambios debe introducir ésta. En este sentido recuerdo bien las palabras de Francesco Tonucci:

"Es hora de pensar en una escuela de los niños, ajustada a sus necesidades y donde se podría hacer mucho más en mucho menos tiempo. Es insostenible que, tras seis horas de clase, los niños tengan deberes que les quitan todo el tiempo libre. Tienen que hacer cosas en casa, pero cosas que sepan hacer solos. Así tendrían algo que contar en la escuela. Ahora no tienen, porque todos ven la misma televisión, pasan las tardes en los mismos cursillos y eso no vale la pena contarlo en la clase: todos lo saben. "

De la entrevista en El País del 21/10/2003.

Por ejemplo, yo mismo creo, como muchos compañeros-as, que la escuela debe salir a la calle, que nuestro alumnado debe interactuar con el entorno que le rodea, que debemos facilitar las excursiones y salidas fuera del centro escolar. Pero a veces lo que obtenemos es lo que Frato dibuja maravillosamente aquí:




En este sentido veo de manera muy positiva el movimiento de las Slow School, cuando también indican:

"The process of education is not about supplying students with lumps of information to be regurgitated on demand. It is about enabling students to learn how to learn. It is also about giving them opportunities to hear what others have learnt (knowledge) and to then discuss, argue, and reflect on this knowledge to gain a greater understanding of its truth for them and of how this knowledge will be of use to them."

La idea de escuela de Tonucci queda clara al indicar que:

"... los maestros deberían aprovechar los momentos de libertad y juego de los chicos para observarlos, ver los aspectos de su carácter y las actitudes que normalmente en clase no se revelan. (...) no para usarlas contra ellos, sino para conocerlos más" porque realmente "el niño sabe y es competente y va a la escuela para desarrollar su saber" así al llegar a la escuela "los chicos tienen que llegar a la escuela con los bolsillos llenos, no vacíos, y sacar sus conocimientos para trabajarlos en el aula. (...) El trabajo empieza dando la palabra a los niños. Primero se mueve el niño; recién después el maestro." Considerando que éste, "el profesor no es el saber sino el mediador del saber". Dejando claro que "la escuela disfruta de la diversidad. Los puntos de vista distintos constituyen el motor indispensable de la acción educativa: ponen de manifiesto contrastes o contradicciones, solicitan comparaciones progresivas y profundizaciones posteriores".

Pensemos entonces la escuela que tenemos y asumamos si alguna vez nos ha pasado esto:

Yo me pregunto, ¿tenemos la escuela que se merecen nuestros hijos-as? El mismo Tonucci nos indica que hoy día "podríamos afirmar que tienen éxito en la escuela los que no la necesitan."